
Ya no es viable, como en otras épocas, recomendar a alguien que salga a tomar un poco de sol para mejorar la salud. O sí, siempre y cuando se sigan algunas recaudos básicos.
¿Cómo protegerse del sol? El mejor recaudo sigue siendo mantenerse a la sombra. Si eso no es posible, o querible, los sombreros, prendas de vestir y gafas de sol son la mejor opción. Y a no olvidarse de cremas con filtro solares.
Recuérdese que los rayos UV del sol son más incisivos entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Evite exponerse a esas horas o permanezca bajo sombra, aunque los árboles, toldos y sombrillas no protegen del todo de la irradiación solar.
A la hora de elegir ropa, quédese siempre con prendas claras que protejan las partes más expuestas. Por ejemplo, un sombrero con visera o ala ancha puede protegerle buena parte del rostro. No utilice cremas con baja protección solar: se sentirá a salvo cuando en verdad no lo está. Use siempre protector solar igual o mayor de 30.
Y recuerde: evite lámparas y camas solares. Aumentan el riesgo de cáncer de piel y pueden dañar los ojos.
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