
Un reciente estudio señala que la disminución de la capa de nieve planetaria a causa del recalentamiento global produce mayores diferencias en el sistema de temperaturas y el de presión entre el subcontinente indio y el Mar de Omán. Esta diferencia de presión genera vientos monzónicos que, al mezclar las aguas oceánicas en el sector occidental del Mar de Omán, mejora las condiciones de crecimiento para las diminutas plantas oceánicas flotantes de vida libre, conocidas como “fitoplancton”. Esto podría ser perjudicial para el medio ambiente.
El autor de la investigación es Joaquim Goes, del Bigelow Laboratory for Ocean Sciences, en West Boothbay Harbor, Maine. Empleando observaciones desde satélite del color del océano, determinaron que las concentraciones del fitoplancton en el sector occidental del Mar de Omán aumentaron más del 350% en los últimos siete años.
Cuando la capa de nieve en Eurasia es baja, la cantidad de energía solar reflejada a la atmósfera es menor. Esto implica que una porción menor de la energía solar se invierte en derretir la nieve y en la evaporación desde el suelo húmedo. El resultado es que la masa de tierra se calienta más en verano y crea una mayor diferencia de temperatura entre el agua del Mar de Omán y la masa terrestre del subcontinente indio.
La reducción de la cantidad de nieve produjo, desde 1997, diferencias más amplias de temperatura entre la tierra y el océano durante el verano. Los vientos marinos superficiales en el Mar de Omán se fortalecieron y provocaron mayor intensidad del ascenso de agua fría a la superficie. A la vez, esto provocó proliferaciones más extensas de fitoplancton a lo largo de las costas de Somalia, Yemen y Omán.
Aunque las grandes proliferaciones de fitoplancton pueden reforzar los recursos pesqueros, dice el informe, las más grandes podrían ser perjudiciales para el ecosistema: pueden reducir el oxígeno en la columna de agua y provocar un declive de las poblaciones de peces.
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