
La preocupación por vivir una vida más ecológica va en aumento: se recicla más, se consume menos combustible, se come más comida orgánica. Pero además de llevar una vida más ecológica, también se puede tener una muerte más ecológica y ser conscientes aún después de la muerte. Hay que ser cada vez más responsables.
La tendencia va en aumento: se utilizan cada vez más ataúdes ecológicos. Se trata de un cofre hecho de cartón reciclado, que pesa 12 kilos, soporta hasta 225 y no tiene adhesivos nocivos, aditivos o metales.
En Estados Unidos, donde aumentó la preocupación por la contaminación producida por los metales y los químicos de féretros y cadáveres, hay más cementerios tipo bosques. La empresa Restbox, creada en España en 1992, ha tenido más de 12.000 pedidos de ataúdes ecológicos en todo el mundo. Hasta donó ataúdes en tiempos de catástrofes: por ejemplo, unos 10.000 a la Cruz Roja después del tsunami en Indonesia.
Responsables y ecológicos, hasta en la muerte.
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