
Al principio de la noticia se siente una sensación extraña de que el Banco Mundial, cuya imágen que tenemos es la de un lugar al que se acude a pedir ayuda por parte de los países emergentes, ahora sea él mismo que pide ayuda a los países desarrollados para disminuyan las emisiones de CO2 a la atmósfera, pero que además que sean mucho más activos en el pago ambiental a las regiones más pobres.
El cambio climático puede ser catastrófico, expresó la vicepresidenta del Banco Mundial(BM) para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, si los países ricos no desarrollan estos dos factores antes mencionados ya que según datos en posesión del BM las emisiones de gases están creciendo a un ritmo que sobrepasa las previsiones científicas más pesimistas.
Los efectos del cambio climático ya se están generando en el presente como la frecuencia de los desastres naturales ha aumentado, se registra ya una mayor incidencia de enfermedades tropicales y el 30 por ciento de los arrecifes de coral en el Caribe ha muerto desde 1980. Además la sequía ha golpeado muy duro varias zonas de América como no se veía en los últimos 50 años como en Uruguay y Argentina donde las pérdidas económicas son muy importantes.
Si lo que se está viviendo ahora como consecuencia del cambio climático es muy grave, las predicciones que tiene el BM son más pesimistas todavía de no reducirse las emisiones de CO2 a la atmósfera, ya que los expertos predicen que la agricultura será la actividad más afectada en la región, con la reducción de entre 12 y 29 por ciento de la producción en Centroamérica para el año 2080. En Sudamérica se perderá entre el 12 y 50 por ciento de la producción actual para el 2100 y sólo en México la reducción será de entre 30 y 85 por ciento.
Las pérdidas causadas por huracanes en Centroamérica y el Caribe podrían triplicarse para el 2025, llegando a consumir hasta el 6% del PIB de los países. Augusto de la Torre, economista jefe del BM para la región, indicó que los daños en Latinoamérica serán graves.
La vicepresidenta del BM, Pamela Cox, aseveró que Latinoamérica puede considerar aumentar sus territorios de bosques para mitigar el efecto invernadero, ya que emite sólo el 12% de las emisiones del Planeta, por lo que hace un enérgico llamado a los países ricos y que por consecuencia emiten más del 80%, deben colaborar económicamente para estos proyectos en Latinoamérica.
via: laopinion.es
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