La aventura se puede seguir ―casi― en tiempo real. Agnes y Chimi, dos viajeros mexicanos, están en pleno viaje, completando su “eco-tour”: intentar unir México con la Patagonia gracias a una camioneta impulsada con biodiesel elaborado a partir de aceite de cocina usado.
Su reto es lograrlo en 8 meses de viaje. ¿Lo lograrán?
La noticia se reprodujo en los periódicos de todo el mundo. No es para menos. Un científico australiano afirmó que, reemplazando las hamburguesas de carne vacuna por las de carne de canguro, es posible reducir las emisiones de gas de efecto invernadero. La carne de vaca y ovejas produce, a través de flatulencias y eructos, un gas metano mucho más dañino para el medio ambiente que el que produce el consumo de carne de canguro. La causa, explica el informe, es la particularidad del sistema digestivo del canguro.
El científico responsable de este estudio es el doctor George Wilson, del Australian Wildlife Services. Dado que este marsupial tiene, en sus intestinos, microorganismos diferentes a los que tienen las vacas y las ovejas, Wilson insiste en que hay que incentivar la cría de canguro para su consumo humano.
Según múltiples informes, el ganado vacuno y bobino produce el 11% del dióxido de carbono de Australia. Durante años se han presentado varias propuestas para lidiar con el problema, y Wilson propone como solución al mismo símbolo de Australia: sus canguros. “Tienen un gusto excelente ―dijo―, no menos que el venado. Sólo que tiene un sabor distinto”.
La producción de canguros para su consumo asciende en Australia a los 30 millones. Wilson insiste en que la cifra debe crecer exponencialmente: menos eructos y menos flatulencias, menos recalentamiento global.
Un equipo de científicos franceses del CEA/Leti-MINATEC, un centro I+D de microelectrónica el cual esta situado en Grenoble, han llevado a cabo una serie de pruebas en las que han conseguido generar energía eléctrica a base del impacto de las gotas de lluvia sobre una lámina de un material el cual es conocido como fluoruro de polivinilideno (PVDF): Rain Power: Harvesting Energy from the Sky.
Este es un polímero piezoeléctrico, esto quiere decir, un plástico capaz de convertir energía mecánica en la valiosa energia eléctrica, en este caso la energía de las gotas de lluvia al caer sobre esta superficie.
Extrapolando los resultados de dichas pruebas al MundoReal™ los responsables de los ensayos estiman que en una región de clima continental de Francia se podría obtener hasta 1 Wh por metro cuadrado de PVDF y año, por lo que mientras no aumentara su eficacia esta tecnología sólo serviría para dispositivos de muy bajo consumo en aquellos lugares en los que la energía solar es realmente escasa o muy difícil de aprovechar, de todos modos los resultados dependen mucho de la velocidad a la que las gotas caigan, ya que si caen demasiado rápido parte de su energía se disipa en forma de salpicaduras en ves de poder ser convertida en energia electrica.
Una idea que sabrán apreciar los que consideran que los molinos de viento son aintiestéticos y destruyen el valor paisajístico allá donde se colocan:
The SWAY® system — es una estructura flotante capaz de sustentar turbinas eólicas de 5 MW en aguas con una profundidad de entre 80 y más de 300 metros. La estructura no va anclada al lecho, simplemente aprovecha la fuerza del mar y la profundidad del agua para estabilizar el aerogenerador de forma eficiente.
Este sistema facilitaría la instalación de molinos más allá de la línea de costa, e incluso más allá de zona de mar visible desde tierra, a más de 50 km. Simplemente “dejándolos caer” en aguas los suficientemente profundas se mantienen estables y a flote. Es precisamente la presión del agua en el contrapeso sumergido la que contrarresta la fuerza del viento que se produce contra las palas del aerogenerador, equilibrando el conjunto para evitar la pérdida de eficiencia en la conversión de la energía eólica en eléctrica.
La instalación de turbinas en alta mar, además de ocultarlas a la vista, resultan más efectivas que en tierra ya que la rugosidad del mar en general es inferior a la del terreno incluso llano; esta característica permite instalar en alta mar erogeneradores de menor altura y/o de mayor eficiencia en proporción a los instalados en tierra firme.
Por cierto que ya puestos incluso se podría hacer un dos por uno y aprvoechar la fuerza del oleaje o de las mareas también para generar electricidad.
Científicos españoles piden medidas de control de natalidad, como la supresión de las ayudas a las familias numerosas, para evitar una explosión demográfica insostenible.
En 1798, el economista inglés Thomas Malthus pronosticó que la población mundial crecería más rápidamente que el suministro de alimentos. Malthus predijo una inminente peste de hambre que nunca se produjo, aunque quizá no erró en el concepto, sino en el plazo. Según Naciones Unidas, la población mundial, actualmente 6.700 millones de personas, alcanzará los 9.200 millones en 2050. Para una parte de la comunidad científica, es necesario implantar políticas de control de natalidad que eviten esta bomba demográfica. La sobrepoblación, argumentan, causará epidemias, guerras por los recursos limitados, como la energía y el agua, y una aceleración del cambio climático. Para otros, en cambio, el control de la natalidad es una suerte de fascismo verde, más próximo a la eugenesia nazi que a la reflexión científica del siglo XXI.
“Con la tecnología actual, existe un techo máximo de entre 9.000 y 10.000 millones de personas, que es lo máximo que la Tierra puede mantener”, sostiene el científico Carlos Duarte, Premio Nacional de Investigación 2007. A su juicio, la humanidad se encuentra en la tercera ola de pesimismo maltusiano, tras la propia época de Malthus y la resurreción de sus ideas posterior a la publicación de La bomba demográfica, de Paul R. Ehrlich, en 1968. “El control de la natalidad tiene fundamento, otra cosa diferente es que sea posible. Si estuviéramos hablando de animales de granja, sería perfectamente factible”, añade. Duarte es contrario a establecer medidas coercitivas como en China, donde se aplica desde hace 20 años la política de hijo único: “El control de la natalidad es deseable, pero por las decisiones libres de los individuos”. No obstante, los gobiernos tienen, en su opinión, un margen de actuación. “En España se está incentivando la natalidad, hay que considerar la supresión de las ayudas a las familias numerosas”, propone.
“Más hijos, más impuestos”
El investigador Miguel Ferrer, de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), también es partidario de invertir los incentivos fiscales. “El que tenga más hijos, que pague más impuestos. Una persona con 14 hijos utiliza más los servicios públicos, es razonable que pague más, no menos como ahora”, opina. Ferrer admite que con menos contribuciones las coberturas sociales son difíciles de mantener. “Pero si el sistema necesita una pirámide de población desequilibrada, habrá que replantearse el sistema, retrasando la jubilación a los 70 años, por ejemplo”, alega.
Para este científico, existe un conflicto entre los intereses del planeta y la lógica del mercado: “La Tierra tiene unos recursos limitados, para una población limitada, pero para el mercado el número ideal de consumidores es infinito”. Ferrer, miembro del grupo de expertos sobre cambio climático del Consejo de Europa, ha defendido en este foro el control de la natalidad, y sus colegas “han recibido bien la propuesta”, según sus palabras. “El control de la natalidad es un tema tabú, por el lastre histórico. Se considera fascista, y nada más lejos de la realidad”, argumenta Ferrer.
El bioquímico Santiago Grisolía, presidente de la Fundación Premios Rey Jaime I, cree que es urgente reabrir el debate iniciado por Malthus hace dos siglos. “Los políticos no se atreven a hablar de este tema, por no ofender a los líderes religiosos, que creen en aquello del creced y multiplicaos”, asevera. En su opinión, la población crece a un ritmo más rápido que los alimentos y ya hay una deficiencia de arroz y maíz. Grisolía, Premio Príncipe de Asturias en 1990, es partidario de estabilizar la población a través del estado del bienestar. “La natalidad baja al subir los estándares de vida, no hace falta cambiar la legislación”, señala.
La investigadora Teresa Castro, del Instituto de Economía, Geografía y Demografía, coincide con la propuesta de Grisolía, pero cuestiona su alarmismo. “La explosión demográfica se preveía hace décadas, porque se pensaba que jamás iba a bajar la fecundidad, pero ésta simpre disminuye más de lo que prevé la ONU”, apunta. “La bomba demográfica es una idea de ecologistas, pero ya no se habla de ello en los foros internacionales. Al aumentar la educación de la mujer y su estatus, el número de hijos baja en picado. Malthus está superado”, apostilla.
Varcárcel y Camps exigen a Zapatero que se recupere el derogado trasvase a Valencia y Murcia. Si no, se pondrán a la cabeza de cualquier manifestación contra el transporte de agua de este río para Barcelona.
Los barones del PP radicalizaron hoy su posición ante la prolongación temporal del minitrasvase del Ebro de Tarragona a Barcelona. Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel aseguraron que recurrirán al Tribunal Constitucional, la última instancia del sistema judicial español, para que recupere “totalmente” el Plan Hidrológico Nacional que las Cortes aprobaron cuando el PP tenía mayoría absoluta y el PSOE derogó en el año 2004. Acudirán al TC siempre y cuando Zapatero no recupere el PHN por iniciativa propia.
Los dos presidentes autonómicos entienden, a partir de no admitir las diferencias entre el proyecto que impulsó Aznar y la solución para la emergencia hídrica de Barcelona que hoy aprueba el consejo de ministros, que si la capital catalana ha tenido un trasvase también lo deben tener ellos.
Pero los barones del PP no quieren una interconexión puntual de redes (la de Barcelona aportará 40 hectómetros cúbicos por año) sino un trasvase del Ebro en toda regla, que trasladaría 1.050 hectómetros cúbicos. Los dos se citaron en la Generalitat valenciana durante tres horas y media para fijar posición común.
Camps afirmó, en contra de lo dicho en un primer momento, que no convocará movilizaciones oponiéndose a que se lleve agua del Ebro a Barcelona pero que apoyará las que se organicen.
Recordó que el PHN del PP contemplaba trasladar a la capital catalana 180 de los 1.050 hectómetros cúbicos que se sacaban del río. En esta línea afirmó que quiere “el doble de agua para Barcelona” pero también para el País Valenciano, Murcia y Almería.
Uno y otro se mostraron agraviados en relación a Catalunya por la decisión “unilateral” de Zapatero, que en un inicio de legislatura que juzgaron nefasto les estaría negando el agua procedente de trasvases que si llega a Barcelona.
Por eso irán al TC, aún de mayoría conservadora. ParaValcárcel no se trata de tumbar la solución para la capital catalana sino de reclamar para sus territorios el “mismo trato” en base al principio constitucional de igualdad.
Camps justificó la decisión porque “no tiene sentido derogar un todo y recuperar una parte” y reivindicó la “fuerza moral” de ambos presidentes para exigir la totalidad del trasvase por el trabajo llevado a cabo en los últimos cuatro años y las inversiones hechas en modernización de los regadíos, que ahora se quiere agilizar en el Delta del Ebro.
El Segura, aún peor
El presidente valenciano se mostró favorable a la conexión permanente de cuencas entre Tarragona y Barcelona. Valcárcel llevó a la reunión un informe, elaborado con datos del gobierno español, que según él evidenciaba que la cuenca del Segura está en peor situación que las internas de Catalunya. En todo caso ni Murcia ni el País Valenciano tienen amenazado de restricciones el suministro de agua de boca, cosa que sí que pasa con Barcelona.
El ‘Plan Renove de Electrodomésticos’ ha logrado en sus primeros treinta días de implantación en la Región de Murcia la sustitución de casi 5.000 electrodomésticos de alto consumo energético por otros considerados “ecoeficientes”, según informa el Gobierno regional en un comunicado. En concreto, este programa, que puso en marcha la Consejería de Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio a través de la Agencia de Gestión de Energía de la Región de Murcia (Argem, ha permitido que se gestionen las ayudas para la compra de 4.800 electrodomésticos ecoeficientes, lo que ha supuesto ya un desembolso de 400.000 de los 1.482.549 euros del presupuesto inicial. El consejero Benito Mercader destacó que así se sustituyen “frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas antiguos que consumen más electricidad y son más dañinos para el medio ambiente”, lo cual demuestra, en su opinión, que los murcianos “quieren contribuir a que los hogares sean medioambientalmente sostenibles”.
Según señaló, el ‘Plan Renove de Electrodomésticos’ ha despertado un gran interés por parte de los ciudadanos de la Región y de los establecimientos, y prueba de ello es que 285 ya se han adherido al programa. Uno de los requisitos para poder beneficiarse del programa, que prevé sustituir un total de 18.000 electrodomésticos, es que la instalación del aparato se realice dentro del territorio de la Comunidad Autónoma. Los aparatos sustituidos son retirados por los Sistemas Integrados de Gestión desde los establecimientos para su posterior reciclaje. Como novedad, Mercader explicó que se acaba de poner en marcha un programa informático con el fin de agilizar la gestión de las ayudas y también para que los vendedores realicen sus operaciones por internet, “lo que facilita el proceso de concesión de ayudas de 85 euros por electrodoméstico”. Las ayudas las gestiona la Agencia de Gestión de Energía de la Región de Murcia y se enmarcan en el convenio suscrito con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
La mitad de todas las especies vegetales y tres cuartas partes de los vertebrados conocidos se concentran en unos pocos puntos calientes de biodiversidad, que apenas ocupan el 2,3% de la superficie del planeta. La isla de Madagascar, en el sureste de África, es una de estas exhibiciones de la naturaleza. Su fauna parece sacada de otra galaxia. El 80% de los animales malgaches no se puede encontrar en ninguna otra parte del planeta. La mitad de las especies de camaleón y todos los lemures del mundo están allí. Y en ningún otro lugar más.
En Madagascar, los científicos descubren nuevas especies a la misma velocidad con que otras se extinguen sin haber sido descritas. Para detener esta hemorragia, el Gobierno del país anunció, en 2003, su intención de triplicar las áreas protegidas, hasta alcanzar los 60.700 kilómetros cuadrados, el 10% de la superficie total del país. Pero, ¿cómo proteger una isla con 13.000 especies endémicas?
Un equipo internacional de 80 expertos ha solucionado el puzle planteado por el Gobierno de Marc Ravalomanana. Su trabajo, publicado hoy en Science, señala los puntos débiles que es necesario custodiar para proteger todas las especies de la isla. Los investigadores han utilizado un complejo algoritmo matemático para detectar las especies que requieren una atención prioritaria y han elaborado un mapa de carreteras de la biodiversidad sin precedentes.
Según la coordinadora del proyecto, Claire Kremen, de la Universidad de California, en Berkeley (EEUU), este proyecto marca un punto de inflexión en la historia de la conservación. “La conservación se ha centrado tradicionalmente en la protección de una especie o de un grupo de ellas a la vez, pero con ese enfoque tan individual no llegaremos a tiempo en nuestra carrera contra la extinción”, advierte Kremen.
Sanguijuelas y tormentas
Los investigadores han pasado tres años en la isla para recopilar todos los datos necesarios para su estudio. La orografía de Madagascar no se lo ha puesto fácil. El terreno es abrupto y hay pocas carreteras, por lo que, en muchas ocasiones, los investigadores estaban obligados a caminar 30 kilómetros para hacer el trabajo de campo. “Simplemente identificar las especies de la isla y determinar su localización es muy complicado”, señala Kremer.
“Hemos vivido durante meses en tiendas de campaña, soportando sanguijuelas y lluvias torrenciales, comiendo arroz y judías, para documentar la distribución de animales y plantas en un área específica. Cada dato está ganado con sudor”, añade con orgullo.
Gracias a este esfuerzo, los investigadores han clasificado como puntos prioritarios algunas zonas que, hasta la fecha, habían sido despreciadas en favor de las grandes extensiones arboladas, incluyendo bosques costeros y macizos montañosos en el interior de la isla. Según los científicos, existen colecciones de datos similares en otras partes del mundo, por lo que su método de análisis se puede exportar a otros núcleos de biodiversidad.
“Hemos pasado varios años de nuestras vidas recopilando estos datos y mucha gente se pregunta por qué, pero es gratificante saber que esta labor ha puesto a muchas especies en el mapa de la protección”, confiesa Kremen.
Como muchos sabreis, la mayoría de los zapatos de vestir, y los que no son de vestir, usan piel de diferentes animales; desde el ante hasta el canguro, millones de animales son asesinados para que nosotros podamos llevar ciertos zapatos.
Desde Estados Unidos, sin duda precursor en el tema del zapato sintético y vegano, llega este anuncio:
La marca en cuestión se llama Macbeth, cuyo fundador es uno de los músicos del desaparecido grupo Blink182, actualmente en Angels and Airwaves.
El médico David Servan-Schreiber explica en ‘Anticáncer’ el papel de la comida en la prevención.
David Servan-Schreiber es, además de autor de libros de divulgación, neurólogo y psiquiatra. Conoce bien el cáncer. Como médico ha diagnosticado muchas veces distintas enfermedades, incluidas neoplasias. Como paciente ha sobrevivido a un tumor cerebral y a una posterior recaída. La primera vez que trató su enfermedad se centró en los tratamientos tradicionales de quimioterapia y radioterapia. Siete años más tarde, cuando su cáncer se reprodujo, decidió poner todo lo que estaba en su mano para ayudar a los tratamientos convencionales.
De aquella lucha nació Anticáncer. Una nueva forma de vida (Espasa-Calpe). “Cuando nos diagnostican un cáncer, los pacientes nos centramos en el tratamiento, pero me di cuenta de que yo también podía ayudarme a mí mismo, controlando qué comía y contando con el apoyo de mi familia y de otras personas que estuviesen viviendo una experiencia parecida”, recuerda.
El autor dedicó muchos meses a estudiar y recopilar publicaciones científicas sobre cáncer, entrevistar a los investigadores más punteros y analizar terapias complementarias, no sustitutivas (de hecho, advierte del peligro de confiar en “charlatanes” que se alejen de las terapias convencionales), basadas en los alimentos y la vida sana. “Se cree que tener cáncer es una ruleta rusa, o sólo genética, pero tiene mucho que ver con nuestro estilo de vida, no es una casualidad que la población de los países más ricos sea la que más enferma de cáncer”, advierte Servan.
Los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud le dan la razón. La población de los países occidentales más industrializados es la que más sufre el cáncer. Bélgica, Alemania, Suiza y Estados Unidos se sitúan a la cabeza de la lista. Aunque los expertos atribuyen esta mayor incidencia al envejecimiento de la población (el cáncer es una enfermedad más común en personas mayores), Servan-Schreiber destaca tres factores que han alterado el mundo en los últimos 50 años: la adición a la alimentación de grandes cantidades de azúcar sumamente refinado; los cambios en los métodos agrícolas y ganaderos y, como consecuencia de esto, una transformación de los alimentos, que han incorporado una gran cantidad de productos químicos que no existían antes de 1940.
El autor recoge que si bien hoy en día todo el mundo sabe que es bueno comer frutas y verduras, en general no se sabe qué tipo de alimento ayuda a qué proceso, salvo en casos muy típicos, como que la vitamina C de las naranjas es buena para los resfriados. Explica que la clave de la alimentación está en el equilibro. Defiende que un alimento no es malo en sí mismo y subraya que el problema radica en que muchas personas sólo comen carne y nunca prueban otras cosas.
El libro recoge las conclusiones de numerosos estudios sobre las propiedades de muchos alimentos, desde los antiinflamatorios y los que estimulan el sistema inmune hasta los que provocan la muerte de las células cancerígenas, publicados en las principales revistas científicas internacionales, como Nature y Science.
En Anticáncer subraya cinco consejos fáciles de seguir, aunque poca gente lo hace, que reducen hasta cuatro veces la posibilidad de desarrollar un cáncer, porque fortalecen el cuerpo y aumentan las defensas naturales. Bastaría con realizar 30 minutos de ejercicio al día o tener un trabajo activo, no fumar, no beber más de dos vasos de vino en una jornada y comer cinco piezas de fruta al día.
Atención al paciente
Además de instar a los pacientes a seguir el tratamiento al pie de la letra, cada vez más médicos apelan al papel de la familia o de las terapias de grupo como parte de la recuperación del enfermo. “Hace 30 años, por ejemplo, cuando un oncólogo hablaba con una paciente con cáncer de mama, se centraba únicamente en explicarle el tratamiento, pero, en muchos casos, no le decía a la mujer que podía perder el pelo o engordar más de 10 kilos, porque no le daban importancia a esas cosas. Hoy eso es impensable, ya que los médicos hemos entendido que para muchos enfermos esos cambios físicos son la peor parte del proceso”, cuenta el especialista.
Servan-Schreiber planea ahora crear una fundación para financiar estudios científicos en cualquier parte del mundo. La única condición será que aborden la relación entre nutrición, ejercicio o procesos psicológicos y el cáncer. “Son estudios a los que hasta ahora no se les ha hecho mucho caso, porque no implican una patente, un beneficio económico directo”, asegura. El libro cuenta que desarrollar un medicamento anticáncer cuesta entre 500 y 1.000 millones de dólares; lo mismo que puede reportar luego anualmente en beneficios a la empresa propietaria de la patente. Pero la inversión no es rentable para demostrar la utilidad del brécol, de las frambuesas o del té verde, que no se pueden patentar.