Filed Under (agua, bosques, calentamiento global, emisión CO2, medio ambiente) by Dardo Arevalo on Abril-9-2009

La deforestación acumulada de la Amazonía en América del Sur llegó a 857.666 kilómetros cuadrados hasta el 2005, lo que equivale al 94% del territorio venezolano, según reveló el informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Según el informe, los principales causantes de este hecho son la agricultura migratoria y la ganadería y sólo en el período 2000-2005 la deforestación promedió los  27.218 kilómetros cuadrados anuales. “Si la pérdida de bosques amazónicos excede el 30% de la cobertura vegetal se disminuirían las lluvias y aumentarán las prácticas de quema de bosques para liberar vapor de agua, lo que además, generaría una mayor emisión de gases invernadero”, advirtió el material.

Asimismo las aguas superficiales de la región amazónica están siendo afectadas por los relaves mineros, los derrames de hidrocarburos, el uso de agroquímicos para la agricultura, los desechos sólidos de las ciudades, alertaron los expertos.

“La disponibilidad de aguas superficiales en cada uno de los países que conforman la cuenca amazónica depende en gran medida del uso y manejo adecuado que se realiza en cada uno de ellos”, añade el informe.

Mas adelante el reporte indica que la deforestación y “el cambio de  uso del suelo amazónico debido al crecimiento de actividades económicas, la construcción de infraestructura y el establecimiento de asentamientos humanos ha generado una acelerada transformación del ecosistema amazónico”.

La deforestación es uno de los procesos que más afecta las emisiones de CO2, principal causa del efecto invernadero, ya que los árboles actúan como depósitos de Carbono que reciclan de la biosfera por medio del proceso de fotosíntesis, por el cual liberan oxígeno y absorben CO2.

Con la muerte de los árboles, el depósito se rompe y vuelve a la biosfera por el proceso de quema y además al quedar menos superficie cubierta por árboles es menor el CO2 que se absorbe ocasionando un aumento del calentamiento del Planeta.

via: radiomundial



Filed Under (bosques, calentamiento global, cambio climático, emisión CO2, sequías) by Dardo Arevalo on Marzo-24-2009

El CO2, dióxido de carbono, en la atmósfera es el eje de la lucha contra el cambio climático, el calentamiento global y el efecto invernadero, y las medidas que se estudian para reducir su presencia se enfocan en la reducción de emisiones del mismo, principalmente eliminando las plantas generadoras a base de combustibles fósiles y de carbón.

Pero, mientras se discuten estas medidas y se definen porcentajes de reducción, los bosques, sumideros naturales de Carbono, rescatando el CO2 de la atmósfera e integrándolo a su estructura biológica, están siendo atacados por la sequía y no solamente reducen la superficie de los mismos, sino que al morir el árbol, el carbono que lo integra vuelve a la atmósfera.

El profesor Oliver Phillips, de la Universidad de Leeds y autor principal de una investigación que llevó 30 años de estudio, publicado hoy en Science, proporcionan la primera evidencia sólida de que la sequía provoca la pérdida masiva de carbono en los bosques tropicales, principalmente a través de la muerte de los árboles.
«Si los sumideros de carbono de la Tierra se ralentizan o van a la inversa, ya que nuestros resultados muestran que es posible, los niveles de dióxido de carbono aumentarán aún más rápido. Mayores reducciones de las emisiones serán necesario para estabilizar nuestro clima. “ dijo el profesor Oliver Philips.

La sequía de 2005 invertió bruscamente decenios de absorción de carbono, en los que la Amazonia ayudaron a frenar el cambio climático.

En años normales el bosque absorbe casi 2 millones de toneladas de CO2,dióxido de carbono. La sequía provocó una pérdida de más de 3 millones de toneladas. El impacto total de la sequía - 5 millones de toneladas adicionales de dióxido de carbono en la atmósfera - supera las emisiones anuales de Europa y Japón juntos.

“Visualmente, la mayoría de los bosques parece poco afectado, pero nuestros registros demuestran una aceleración de las tasas de mortalidad de árboles. Debido a que la región es tan grande, incluso pequeños efectos ecológicos puede incrementar en gran impacto en el ciclo del carbono del planeta », explicó el profesor Phillips.

via : science centric